martes, 21 de enero de 2014

100 AÑOS DE LA PRIMERA LÍNEA AÉREA REGULAR DE LA HISTORIA


LA LÍNEA ST. PETERSBURG-TAMPA DE 1914

Secundino E. Darias García, historiador experto en Aviación, Santa Cruz de Tenerife.

    En 1910 ya había iniciado sus servicios la primera compañía aérea, la alemana DELAG, que operaba con dirigibles. No obstante, sus vuelos eran equivalentes a pequeños cruceros por el aire y, por tanto, no transportaban pasajeros en el estricto sentido como lo entendemos hoy. A su vez, carecían de una programación estable y, generalmente, dependían de las condiciones atmosféricas, por lo que en la historia de la aviación no se la puede considerar la primera compañía aérea regular. En cuanto al aeroplano, su desarrollo antes de la Primera Guerra Mundial aún era rudimentario, pero ya se habían cruzado grandes cordilleras como Los Alpes y Los Pirineos, y se habían atravesado el Canal de la Mancha y el Mediterráneo. También se habían efectuado los primeros ensayos de transporte aéreo con estos aparatos, pero parecía que nadie iba a apostar por el avión en estos años. En Estados Unidos surgiría, sin embargo, una interesante propuesta. 


Foto protocolaria antes del primer vuelo regular de la Historia. De izquierda a derecha Percival Elliot Fansler, fundador de la compañía St. Petersburg-Tampa Airboat Line; el alcalde Abraham C. Phiel, primer pasajero del servicio, y Anthony H. Jannus, piloto de este primer servicio, todos ante el Benoist XIV adquirido por Fansler (Fuente: Crónica de la aviación editada por Plaza & Janés).

    En Florida, el empresario Percival Elliot Fansler ideó la posibilidad de establecer una conexión aérea entre Saint Petersburg y Tampa para ofrecer este servicio a los turistas que quisiesen desplazarse de una a otra localidad. Fansler creó a finales de 1913 la compañía St. Petersburg-Tampa Airboat Line e inició su actividad a comienzos del año siguiente. El primer vuelo se llevó a cabo el 1º de enero y sus protagonistas fueron Anthony H. Jannus, piloto de la compañía, y el alcalde de Saint Petersburg, Abraham C. Phiel, primer pasajero del servicio. Jannus se había ataviado elegantemente para aquella ocasión con un pantalón blanco, un chaquetón oscuro y una corbata de lazo. Phiel se sentó al lado del piloto en el Benoist XIV, el modelo de hidrocanoa adoptado por la compañía, y a las 10:00 horas, el aparato inició el despegue del primer vuelo regular de la Historia rumbo a Tampa ante la atenta mirada de cientos de espectadores. El aparato sobrevoló los 29 kilómetros de la bahía que separaba las dos poblaciones en 23 minutos. Al amerizar en Tampa, otro nutrido grupo de curiosos esperaba para ovacionar al piloto y al pasajero. El primer vuelo regular de la Historia había sido un éxito. 

Multitudinaria llegada del Benist XIV pilotado por Anthony H. Jannus a Saint Petersburg (Fuente: Historia de la Navegación Aérea de Arthur Gordon).


    
El Benoist XIV sobrevuela a ras de  agua sobre la Bahía de Tampa mientras su piloto saluda con el brazo  
(Fuente: http://www.airminded.net).

    El servicio, abierto ya al resto del público, atrajo por completo la atención de los turistas, quienes tan sólo pagaban cinco dólares por el billete, un precio bastante asequible para aquella época. El número de vuelos se estableció en dos de ida y dos de vuelta por día. Su capacidad, sin embargo, era limitada, dado que el tipo de hidroavión utilizado sólo permitía el transporte de un pasajero por cada viaje, y sólo, a veces, hasta dos, dependiendo de su tamaño. Aun así, durante los aproximadamente tres meses que duraron los vuelos se alcanzó la cifra de 1.200 usuarios de este servicio, lo que demuestra el gran reclamo que supuso para el público. La compañía también ofreció servicios de envío aéreo de mercancías y correo con sus respectivas tarifas. El éxito del servicio no impidió se suspendiera al inicio de la primavera, ya que, con el declive de la temporada turística en Florida, era ilógico mantenerla más allá de este período. La llegada de la Primera Guerra Mundial truncó la posibilidad de que se reabriera al año siguiente y hubo que esperar a 1919 para que surgieran las primeras líneas aéreas con continuidad en el tiempo, algunas de las cuales han llegado a nuestros días .