jueves, 13 de junio de 2013

EL DORNIER DO X EN GRAN CANARIA


UN HIDROAVIÓN GIGANTE EN LAS ISLAS

Secundino E. Darias García, historiador experto en Aviación, Santa Cruz de Tenerife.
(Extracto del artículo “Gigantes alemanes sobre Canarias” publicado en Diario de Avisos el  22 de abril de 2011).

A comienzos de 1931, el gigantesco hidroavión Dornier Do X hizo escala en Gran Canaria, donde permaneció durante algunos meses mientras se le efectuaban unas reparaciones.

Friedrich Christiensen, piloto del Dornier Do X 
(Fuente: colección de Secundino E. Darias García).
A finales de la década de los años 20, Alemania emprendió numerosos proyectos aeronáuticos con la idea de establecer conexiones con América del Sur. Se pensó en diversas fórmulas para lograrlo. Una de ellas dispondría de dirigibles como principal medio de transporte. Sin embargo, también se pensó en el uso de grandes hidroaviones que pudiesen desarrollar. Surgió así el Dornier Do X, un hidroavión que marcó un hito en la historia por su diseño. Fue el más grande hasta entonces construido, con 40 metros de largo, 48 de envergadura y 10 de alto. Disponía de 12 motores de 610 caballos de potencia cada uno, distribuidos en parejas en tándem, y se convirtió en el primer avión en disponer de tres cubiertas. En la superior, se encontraban la cabina de control, la sala de máquinas y la de radiotelegrafía. La segunda contaba con camarotes individuales, comedor con cubertería de lujo y un salón de siete metros de largo decorado con alfombras persas. Por último, la tercera estaba destinada a la carga. El Do X batió todas las marcas de capacidad de pasajeros en 1929 cuando transportó 169 personas, es decir, diez tripulantes, 150 pasajeros y nueve polizones que se habían colado a bordo. En 1930, inició un vuelo de demostración por Europa y América, que le llevaría a realizar una escala en Las Palmas. A los mandos del Do X, estaría Friedrich Christiansen, antiguo as de la Primera Guerra Mundial y experto en el pilotaje de todo tipo de hidros, y se encomendó la tarea de supervisar aquel vuelo a Fritz Hammer, el gran pionero de las líneas aéreas en Sudamérica.
Antes de la escala en Canarias, el hidro visitó Lisboa, donde un incendio en una de las alas provocó graves daños que acarrearon una prolongada reparación por espacio de seis meses. Una vez concluidas, el 31 de enero puso rumbo directo a Las Palmas, realizando el recorrido más largo que hasta entonces había desarrollado, con 1.334 km de distancia. El Do X apareció sobre la ciudad hacia las 12:00 efectuando una pasada sobre la población. Numerosos ciudadanos, situados en azoteas, ventanas y balcones, o desde las mismas calles, pudieron admirar así el paso del enorme hidro, que, tras realizar un giró hacia el Puerto de la Luz, efectuó el amaraje a las 12:20 dentro de sus aguas. La maniobra de amarre se llevó a cabo con sólo dos motores encendidos, quedando sujeto a la boya de la Junta de Obras del Puerto. En los muelles una multitud de curiosos observaba asombrada los movimientos de aquella enorme embarcación con alas. Las principales autoridades se acercaron, para felicitar a Christiansen, saludar a Fritz Hammer y dar un caluroso recibimiento a otro pasajero muy especial, el almirante portugués Gago Coutinho, quien, con Sacadura Cabral, había realizado escala en Las Palmas en 1922, durante la primera tentativa de cruce del Atlántico Sur.

Las enormes dimensiones del Dornier Do X pueden apreciarse en comparación con el personal del hidro subido en las alas y el morro (Fuente: mission4today.com).
Aunque la acogida había sido extraordinaria en Las Palmas, el largo retraso acontecido en Lisboa no permitía más pérdida de tiempo. Christiansen se dispuso a reanudar el vuelo al día siguiente con rumbo a Cabo Verde. Aun así, el hidro tuvo problemas para maniobrar por el mal estado del mar y por haberse parado uno de sus motores. Los mecánicos alemanes se dispusieron a repararlo lo antes posible y, unos días después, volvió a estar en disposición para reanudar el viaje. Se estudió el despegue desde el Puerto de la Luz a plena carga encontrándolo inviable, por lo que se decidió efectuarlo desde Gando. El día 4 el Do X fue aligerado de todo el peso prescindible y voló hasta allí. Otra vez cargado, se intentó el despegue, pero el mar se encontraba agitado y una ola dio un fuerte golpe al hidro causándole daños en el ala derecha y en el casco. De inmediato, la maniobra fue abortada y el aparato fue remolcado a Las Palmas. Allí, se determinó que las reparaciones durarían algunas semanas, mientras que las piezas necesarias tardarían en llegar desde Alemania unos quince días. Esta circunstancia adversa, sin embargo, permitió admirar algún tiempo más al gran hidroavión en Las Palmas, generando nuevas noticias. Por un lado, aprovechando la estancia de Coutinho, se le dedicó una calle de la cuidad. Fritz Hammer, junto con miembros de la tripulación del Do X, viajó a Tenerife para inspeccionar la Bahía de los Cristianos, donde existían buenas condiciones para crear una escala tanto para aviones terrestres, es decir, no hidros, sobre el terreno cercano a la playa, como para hidroaviones en la zona de agua. 
El hidroavión sobrevolando Nueva York. Al fondo, a la derecha, la Estatua de la Libertad (Fuente: La conquete de l´Atlantique Nord et Sud).

Italo Balbo, ministro de Aviación de Italia, s
olicitó que el trasatlántico en el que viajaba 
desde Sudamérica hiciera escala en Las Palmas 
para contemplar en persona el Dornier Do X 
(Fuente: Ases de la Aviación).
El ministro italiano de Aeronáutica, Italo Balbo, quien regresaba a su país en barco desde Brasil, tras haber efectuado la primera travesía atlántica de una formación de hidroaviones, solicitó que el trasatlántico en el que viajaba hiciera escala en Las Palmas para observar en persona al Do X y saludar a Christiansen y a Coutinho, a quien conocía desde hacía años. El interés de Italia por este modelo se materializaría ese mismo año con la entrega de dos Do X para su uso en líneas aéreas comerciales en aquel país. Durante la estancia del Do X, se habilitó un varadero provisional en los terrenos de la COPPA, la empresa encargada de las obras de ampliación en el Puerto de la Luz. Las reparaciones en el hidro concluirían así a finales de abril y el 1º de mayo reanudaba el viaje, llevándole a otras escalas en África, Sudamérica, el Caribe y los EEUU, y regresando a Alemania a través del Atlántico Norte. A su llegada, el hidro finalmente fue a parar a manos de Lufthansa. Sin embargo, el proyecto de su uso en una posible línea transoceánica quedó aparcado. Sus bajas prestaciones, sumadas a los accidentes ocurridos en el viaje, de los que tampoco se libró tras su regreso a Alemania, lo marginaron como candidato en favor de los dirigibles. Los únicos Do X que volaron en líneas regulares fueron así los entregados a Italia. El Do X que había volado a Canarias fue entregado por último a un museo en 1934, quedando destruido en un bombardeo aliado durante la Segunda Guerra Mundial.

2 comentarios:

  1. Imágenes en movimiento de la estancia en Las Palmas encontradas en Italia.
    http://youtu.be/FeKVspK3xf4

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  2. yo tengo una foto de ese avión con una helice desmontada, en Tenerife creo que estuvo reparándose en Tenerife también

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