miércoles, 8 de mayo de 2013

EL PRIMER VUELO A LOS RODEOS



Secundino E. Darias García, historiador experto en Aviación, Santa Cruz de Tenerife.
(Artículo publicado en Binter Noticias en junio de 2004).

A finales de los años 20, Ale­mania poseía importantes relaciones económicas con los países de América del Sur, por lo que el transporte del correo aéreo se hizo necesario para agilizar las transac­ciones comerciales. Tal situación lle­vó a la compañía alemana Lufthansa a interesarse por el establecimiento de una escala en Canarias para su proyecto de línea con Sudamérica.

Llegada del Arado V.1 a Los Rodeos el 6 de diciembre de 1929. El enorme gentío a su alrededor da muestra de la gran expectación que suscitó este vuelo en Tenerife (Fuente: Colección de Secundino E. Darias García).

En 1928, ya había volado a Gran Canaria uno de los hidroaviones Dornier Wal de esta compañía, iniciando así una serie de vuelos de prueba a las Islas. Al año siguiente, sería Tenerife el objetivo para un nuevo viaje de Lufthansa por medio de un prototipo, el Arado V.1. El aparato había sido diseñado para vuelos de largo alcance y escasa visibilidad, y venía desde Berlín vía Sevilla. El vuelo marcó varios hitos en la aviación de Canarias, al ser el primer avión terrestre, e decir, no hidro, que volaba desde Europa al Archipiélago y el primero en estrenar Los Rodeos como aeródromo. También efectuaba la conexión aérea más larga con las Islas con 4.250 kilómetros desde Alemania, y el vuelo directo más largo desde la Península, con 1.670 kilómetros. En él además, su tripulación se alimentaría de plátanos canarios, al parecer, el primer producto isleño en ser transportado por aire y en servir como alimento en un avión.
El Arado V.1 salió para Tenerife el 6 de diciembre, apareciendo sobre Santa Cruz hacia las 14:00 horas, para dirigirse a La Laguna, donde tomó como orientación la Montaña de San Roque en ruta al campo de Los Rodeos. Sobre él efecto (dos vueltas para saludar al numeroso público. Los alrededores del campo y las carreteras de acceso se encontraban atestados de curiosos y de vehículos de todo tipo. El Arado V.1 aterrizó a las 14:20 horas, momento en que una manea de espectadores se abalanzó sobre el avión para vitorear a los aviadores. Las principales autoridades y miembros de consulado llegaron con dificultad al pie del aparato para saludar a la tripulación. Una vez despejado el acceso, los tres aviadores (von Schroeder, representante de Lufthansa y segundo piloto; Albrecht, primer piloto, y Eichentopf, mecánico) brindaron con champán invitados por las autoridades. Luego fueron conducidos en automóvil al Hotel Aguere de La Laguna, donde se había preparado un banquete. En él, el presidente del Cabildo y von Schroeder tuvieron unas pala­bras de agradecimiento mutuo. Tras el brindis, los aviadores se dirigieron al Hotel Martiánez del Puerto de la Cruz, donde se hospedarían.

La tripulación del Arado V.1  Desde la derecha, con gafas y corbata von Schroeder, representante de Lufthansa y segundo piloto; Albrecht, primer piloto, y Eichentopf, mecánico.
Durante su estancia en la isla, los aviadores efectuaron un viaje al Sur para visitar Los Cristianos, bahía en la que se da­ban buenas condiciones para establecer un aeródromo para hidroaviones y aviones terrestres. El día 12, realizaron también un recorrido turístico por La Orotava, donde se interesaron por sus cultivos. Luego visitaron El Tanque, Garachico e Icod para contemplar el Drago, y a su regreso, se dirigieron a Agua-mansa para almorzar.
Vista del Arado V.1 con el nombre de TENERIFE pintado sobre el morro. El aparato fue bautizado de esta manera antes de su salida de la isla.
El vuelo del Arado V.1 había causado tal sensación en la isla, que al día siguiente, antes de su marcha, se organizó una gran ceremonia en la que el avión fue bautizado con el nombre de Tenerife. Para evitar el desbordamiento de público del primer día, la Guardia Civil organizó un mejor dispositivo de seguridad, que tuvo que controlar la llegada de más de 300 vehículos al aeródromo. Hacia las 12:30, despegaba el Arado V.1 entre vítores y aplausos. Antes de abandonar la Isla, los aviadores sobrevolaron varios pueblos como despedida. Pusieron rumbo al Sur pasando por Arico y Los Cristinos para dirigirse luego a Las Cañadas y, más tarde, cruzar a baja altura Los Realejos, La Orotava, La Laguna y Santa Cruz, sobre la que realizó varias maniobras durante unos cinco minutos hasta que, finalmente, puso rumbo a Gran Canaria.

1 comentario:

  1. Hello,

    I read with interest your article on the Arado V-1, a very unknown plane! I have researched it over the years a bit and am interested in it to build a model of it. I am looking for some missing information; did you perhaps in your research ever find a reference to the color of the plane? Maybe in a local newspaper for example describing the plane? Many thanks in advance for any info you might have!

    Best regards,
    Roel

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